
Ya hacía 10 días que no actualizaba el blog. Ya era hora. Y qué mejor momento que la Semana Santa para escribir algo nuevo. Todos los años sobre estas fechas no hacen más que televisar películas de contenido religioso que nunca tienen demasiada audiencia. Los directivos de las cadenas no deben ser muy lúcidos. A las horas en las que se transmiten esas películas la gente o está viajando, o está echándose la siesta, o está presenciando una procesión.
Ya que hablo de las procesiones, qué pena que la lluvia haya estropeado algunas. ¡Pena ninguna! Con todo el dinero que debe de costar montar todos esos pasos (las grandes estructuras en las que se representa a las vírgenes), ¿qué les costaría incorporar un toldo que protegiera de la lluvia? Suelen pesar una tonelada si mal no recuerdo, por unos pocos kilos más... Si la gente fuera más inventiva, seguro que a alguien se le occuría algo. Ya de paso, que hagan los trajes de los capuchinos con tejido impermeable.
Si alguna vez ya se ha intentado pero no ha funcionado pues espero que el próximo año tengan mejor tiempo.