martes, 20 de febrero de 2007

Los transportes públicos I: El Taxi

Aquí comienza la serie de capítulos sobre los medios de transporte públicos que tantas historias nos dan cada día. En este capítulo analizaré los taxis y la figura del taxista, tan típica de nuestro país.

Excepto cuando pides el taxi en casa, siempre que necesitas uno, tarda mucho en llegar o a veces es imposible que llegue. Sobre todo los fines de semana por la noche. Si no estás en una parada de taxis (que hay tanta cola que parece que regalan algo) te cuesta mucho parar un taxi en la calle. A veces se paran delante tuyo pero coincide que es porque te has situado al lado de un semáforo en rojo, entonces los coches tiene que parar. Esos casos no cuentan.

Una vez que entras en el taxi ya suspiras y te acomodas en el asiento. El problema es que no te cobre demasiado algunos son generosos y en vez de cobrarte 6,47 € te cobran 6,45€. Qué buena gente, eso no lo hace nadie.

Aunque lo mejor de los taxistas es la conversación que dan. Ya puedes preguntarle de política, de moda, de televisión que te hablan de cualquier tema. Yo no se como lo hacen: tanto tiempo sentados en el coche y aún así están al día de todos los temas. Eso debe de ser la radio (para los que no lo sepan, en la radio no sólo hay los 40 Principales). Los taxistas son bunos consejeros, la gente en vez de llamar al teléfono de la esperanza o ir al Diario de Patricia podrían coger un taxi y contarle la vida al taxista. Él sabrá qué debeís de hacer ante tales problemas (excepto los que tengan a su familia a miles de kilómetros de España, para esos caso es mejor Sorpresa Sorpresa).

De todas formas, yo creo que todavía los taxistas pueden evolucionar: el taxista vidente.Es una idea que me acaba de surgir. Si ya un taxista sabe mucho del presente, ¿qué no sabría un taxista vidente? Habría unas conversaciones muy interesantes en el trayecto: según cómo estuvieras sentado, te podría adivinar el futuro. Sería un filón, podría existir alguna compañía de taxistas videntes, por lo menos en este caso el pagar dinero estaría justificado. También existen los taxistas meteorólogos o los taxistas Michael Schumacher, pero estos ya son bastante conocidos.

También son guías turísticos, cuando coges un taxi en una ciudad que no es la tuya te llevan por lugares que tu nunca irías con tu coche (aunque vivieses en esa ciudad). Es en ese momento cuando te preguntas si el taxista no te estará dando un rodeo. Tú le preguntas y él te contesta:

No, es que por aquí...

a) ...se da menos rodeo.
b) ...los semáforos se ponen antes en verde.
c) ...me vas a pagar más pasta porque estoy yendo más despacio y por más calles. (Esta última es lo que realmente piensan cuando dicen la opción "a" o la opción "b")


Sí es verdad que también existen taxistas que se saben el Callejero de memoria, eso sí que no sé como lo hacen aunque cada vez hay más que tienen un navegador GPS.

Aquí os pongo un video japonés de una broma de un taxi para aquellos que prefieran ver videos en vez de leer:



Recordad: el taxista es vuestro amigo. Mañana hablaré del autobús.

P.D.: Siento haber estado una semana sin actualizar mi blog, agradezco mucho a la gente que lo ha seguido visitando.

2 comentarios:

aireen dijo...

una vez fui en un taxi con mampara como las de los coches de poli.
fue muy bizarro... aunq no tanto como lo del japo xD

Anónimo dijo...

Dediquese a otras cosas que escribir blogs no es lo suyo...este blog es aburridisimo y ademas el lexico muy reducido...usted que formacion tiene??? porque me parece muy baja